Así es la nueva guía de ESMA sobre los test de estrés que harán los fondos de inversión para medir su liquidez

Ya se concen las pautas de los test de estrés que deberán realizar los fondos de inversión para medir su liquidez. La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha publicado la guía con las directrices que tendrán que aplicar tanto los fondos de inversión alternativa (AIF) como a los productos que cuenten con etiqueta UCITS y los depositarios, según el artículo publicado en Funds People.

El documento, que de momento solo está disponible en inglés, se titula ‘Guidelines on liquidity stress testing in UCITS and AIFs’ y consta de 46 páginas divididas en tres anexos que dan respuesta al periodo de consulta que se inició en febrero y que se alargó hasta el mes de abril. En el texto se explican las razones por las que la CNMV europea ha optado por publicar un documento de este tipo y se analizan los costes que pueden suponer estas medidas a gestoras y a partícipes.

Según Funds People, el capítulo más importante hace referencia a las medidas que tendrán que aplicar los fondos de inversión en términos de liquidez a partir del 30 de septiembre de 2020. Con estas medidas se pretende aumentar el estándar, la consistencia y la frecuencia de los test de estrés y promover la supervisión de estas pruebas por parte de los supervisores.

Los gestores deberán explicar los factores que pueden impactar en la liquidez de sus fondos, demostrar que tienen conocimiento de los riesgos que asumen cuando incluyen determinados activos en sus carteras, la idoneidad que la inclusión de los mismos tiene en función de las especificidades del fondo en cuestión  y cómo se aplican los resultados de esos test de estrés de liquidez en la gestión del riesgo.

Además, los fondos sujetos a los LST (Liquidity Stress Testing) con periodicidad mínima trimestral  deberán aportar documentación sobre la definición de la función del gestor senior y del consejo, su interacción con otros procedimientos de gestión del riesgo de liquidez, una revisión periódica de las documentación y de los procedimientos que se utilizan para asegurar esa liquidez así como las circunstancias que les han llevado a ello y los diferentes escenarios susceptibles de implicar un cambio en la liquidez de los fondos incluyendo la crisis financiera de 2008 y la de la deuda en 2012, una lista de los fondos a los que se aplica el LST y la metodología del fondo para atender a los procesos de liquidación de sus activos.

Por otro lado, los gestores deberán tener en cuenta el comportamiento de los inversores y el impacto de los reembolsos de sus participaciones en la liquidez del fondo. De hecho, se recomienda estudiar la procedencia de los mismos y la concentración de inversores, ya que esto puede impactar en la liquidez si se producen fuertes reembolsos en un determinado momento de mercado.