Auriga lo tiene claro: el bono es un producto que encaja en los pequeños inversores

Corría el mes de febrero de 2013, cuando veía la luz la primera plataforma online de renta fija enfocada a los minoristas: Auriga Bonos. Así lo avanzó este diario entonces bajo el titular ‘Auriga, grupo de Enrique Martinavarro, revoluciona el mercado de renta fija’. Fue todo un hito del grupo fundado en 2007 -bajo un ‘family office’- por el conocido empresario hortofrutícola castellonense. Lo que nació con unas pocas emisiones y un puñado de inversores se ha convertido hoy en día en 2.500 bonos -tanto soberanos como corporativos- y más de 1.000 cuentas, tal y como lo contaron Sofía Antón e Ignacio Zarza, directores de Auriga Bonos, en las instalaciones de Valencia Plaza.

«Los bonos existieron antes que las acciones pero en España no se han popularizado tanto entre los minoristas como en otros países y buena culpa de ello la tiene la falta de confianza», advierte Sofía Antón y no le falta razón. «En esta coyuntura de ‘tipos cero’ donde los depósitos y las Letras del Tesoro, tradicionalmente los activos preferidos de los ahorros conservadores españoles, han perdido su interés, los bonos encajan perfectamente entre los pequeños inversores con ese perfil porque a fin de cuentas es un producto sencillo», añade.

«Es el momento por la falta de alternativas para aquellos que no quieran estar invertidos en renta variable y, además, teniendo en cuenta que los bancos ya están cobrando a sus grandes clientes por los depósitos y falta que lo hagan también al pequeño inversor», advierte Ignacio Zarza; mientras recuerda que el perfil del cliente de Auriga Bonos es de «un inversor de entre 35/50 años, con una cartera media de unos 50.000 euros y un ticker por operación de en torno a los 9.000 euros, por lo que al menos cada cliente tiene 4 o 5 bonos en cartera».

Lee la entrevista completa en el periódico Valencia Plaza