El BME facilita la vigilancia de la CNMV

 

Desde el año 2016, la bolsa española de adaptó para que cualquier proceso fuera homogéneo al resto de Europa y con EE.UU. Ahora se da una vuelta a una cuestión técnica que entorpece el proceso de compensación, liquidación y registro de los valores: la entrega de los datos relativos a las operaciones (la denominada interfaz de contratación o PTI, según sus siglas en inglés), según cita el diario Cinco Días.

Hace tres años se realizó una modificación la cual según dicen los expertos, otorgaba seguridad al sistema y protección al inversor ya que la CNMV tenía acceso a la trazabilidad y a las operaciones, pero en 2015 se reformó la Ley del Mercado de Valores con lo que se eliminó la seguridad y el control por parte de los órganos supervisores.

“Así, surge una pieza básica en esta reforma, el denominado post-trade interfaz o PTI”, señalan en un artículo Jesús Benito, consejero delegado de Iberclear, e Ignacio Solloa, consejero director general de BME Clearing, que recoge el Cinco Días. Pero, “a partir del 11 de noviembre de 2019, la información de titularidad de todas las operaciones será remitida por las entidades liquidadoras, una vez se haya producido la liquidación”, señalan desde BME.

El BME Clearing creado en abril de 2016, es el órgano que asegura la entrega de los títulos. Este órgano exige a los clientes garantías tanto en el momento de la operación de una compraventa como en la firmeza de la liquidación.

Además, la Unión Europea ha impuesto sanciones si las operaciones no se realizan a tiempo. Estás sanciones comenzarán a ser efectivas en septiembre de 2020 donde el órgano de Iberclear en España se encargará de hacer un seguimiento de los posibles fallos a la hora de la realización de las liquidaciones.