El bono griego cae por debajo del italiano en rentabilidad

La Coalición de Izquierda Radical, Syriza, ganó las elecciones en 2015. Su líder, Alexis Tsipiras, creaba tensión en los mercados con un discurso contra las políticas de austeridad y que pretendía renegociar la deuda del país, que había arrancado el año con un 10% de rentabilidad. «Para Grecia, la troika es algo del pasado», dijo.

Sin embargo, el resultado fue muy diferente, pues se tuvo que volver a hacer una petición de un nuevo programa de ayuda. Y no solo eso. Tsipiras tuvo que asumir que el BCE, parte de esa troika a la que se refería en 2015, dejaba a la deuda griega fuera de su programa de estímulos (PSPP) por no tener grado de inversión.

Por entonces, el BCE también decidió poner límites a la deuda soberana griega que los bancos helenos podrían tener en su balance «por razones de prudencia». Ese mismo año, el bono del país llegó a superar una rentabilidad del 19%. Cuatro años después, este pasado miércoles, con Tsipiras y su partido fuera del gobierno heleno, el título a 10 años ha caído por debajo del italiano en rentabilidad, algo que no ocurría desde el estallido de la crisis en 2008.

En concreto, el bono griego lideró las compras en el Viejo Continente, con una caída de 5,6 puntos básicos de rentabilidad, hasta el 1,29%. Eso son cuatro puntos básicos por debajo del título italiano, moviéndose entorno al 1,33% al cierre de la bolsa europea.

 

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