El coste final de gestionar un fondo de bolsa española ronda el 2%

El coste final de gestionar un fondo en la bolsa española suele ser mayor de lo que uno espera al tomar la decisión de invertir. En un primer momento solo se presta atención a la comisión de gestión, el gasto más elevado que se va a asumir, pero lo cierto es que no es el único y que el coste final suele rondar el 2% y no el 1,6% que se espera inicialmente.

Según un artículo publicado por El Economista, a lo que cuesta delegar las decisiones de inversión en un gestor, hay que añadir el resto de gastos corrientes en los que incurre un fondo anualmente y que se restan directamente de su valor liquidativo.

Este dato, tal y como se explica en el artículo, se encuentra publicado en el folleto del producto que la gestora registra en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el concepto para identificarlo es el de gastos corrientes anuales. La responsable de desarrollo de contenidos, productos y servicios en Self Bank, Victoria Torre, explica que se calcula como el total de los costes dividido por el total del patrimonio, se expresa de manera porcentual y significa el porcentaje del valor de los activos que es coste soportado por el partícipe del fondo.

Entre los gastos corrientes de un fondo, sostiene Torre , se incluyen la comisión de gestión, la comisión de depósito, el gasto de intermediación de las operaciones de compra y venta, los gastos de auditoria y, en definitiva, todos los cargos que afectan al fondo.

De este modo, si la comisión de gestión media que cobran los 25 mayores fondos de bolsa española se sitúa en el 1,64%, según datos de Morningstar, cuando se añaden el resto de costes corrientes de estos productos los gastos crecen hasta el 1,83%, de media. Esto significa que el partícipe, en realidad, paga 0,2 puntos porcentuales más.

Por fondos, las mayores diferencias entre la comisión de gestión y los gastos corrientes se producen en dos que están domiciliados en Luxemburgo. Se trata del EDM International Spanish Equity R y del Fidelity Iberia A. En el caso del primero, la comisión de gestión es del 1,25%, pero, cuando se incluyen el resto de gastos, el porcentaje aumenta hasta el 2,63%. En Fidelity Iberia, en cambio, la comisión de gestión se sitúa en el 1,50% y los gastos corrientes en el 1,93%.

Y ahí no acaba todo. El editor senior de Morningstar, Fernando Luque, explica que el coste total no recoge todos los costes que se le cargan al partícipe. Hay costes invisibles que no figuran expresamente en el coste total, pero que afectan a la rentabilidad del fondo, como la comisión de gestión variable (o comisión sobre resultados) y el coste de transacción que citaba Torre, donde se incluye, entre otros, aquel relacionado con la compra y venta de valores. no el 1,6% que se espera inicialmente.

Según un artículo publicado por El Economista, a lo que cuesta delegar las decisiones de inversión en un gestor, hay que añadir el resto de gastos corrientes en los que incurre un fondo anualmente y que se restan directamente de su valor liquidativo.

Este dato, tal y como se explica en el artículo, se encuentra publicado en el folleto del producto que la gestora registra en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el concepto para identificarlo es el de gastos corrientes anuales. La responsable de desarrollo de contenidos, productos y servicios en Self Bank, Victoria Torre, explica que se calcula como el total de los costes dividido por el total del patrimonio, se expresa de manera porcentual y significa el porcentaje del valor de los activos que es coste soportado por el partícipe del fondo.

Entre los gastos corrientes de un fondo, sostiene Torre , se incluyen la comisión de gestión, la comisión de depósito, el gasto de intermediación de las operaciones de compra y venta, los gastos de auditoria y, en definitiva, todos los cargos que afectan al fondo.

De este modo, si la comisión de gestión media que cobran los 25 mayores fondos de bolsa española se sitúa en el 1,64%, según datos de Morningstar, cuando se añaden el resto de costes corrientes de estos productos los gastos crecen hasta el 1,83%, de media. Esto significa que el partícipe, en realidad, paga 0,2 puntos porcentuales más.

Por fondos, las mayores diferencias entre la comisión de gestión y los gastos corrientes se producen en dos que están domiciliados en Luxemburgo. Se trata del EDM International Spanish Equity R y del Fidelity Iberia A. En el caso del primero, la comisión de gestión es del 1,25%, pero, cuando se incluyen el resto de gastos, el porcentaje aumenta hasta el 2,63%. En Fidelity Iberia, en cambio, la comisión de gestión se sitúa en el 1,50% y los gastos corrientes en el 1,93%.

Y ahí no acaba todo. El editor senior de Morningstar, Fernando Luque, explica que el coste total no recoge todos los costes que se le cargan al partícipe. Hay costes invisibles que no figuran expresamente en el coste total, pero que afectan a la rentabilidad del fondo, como la comisión de gestión variable (o comisión sobre resultados) y el coste de transacción que citaba Torre, donde se incluye, entre otros, aquel relacionado con la compra y venta de valores.