La CNMV avisa de que la negociación en la bolsa española sigue perdiendo cuota

MIFID II está propiciando más transparencia y más competencia, y por lo tanto menores costes para los inversores

El porcentaje de negociación de las acciones españolas en los mercados exteriores crece a buen ritmo. En concreto, supera ya el 40% entre enero y septiembre, lo que supone tres puntos más que a final de 2018. Esto contrasta con otra situación, la de la bolsa española, que sigue perdiendo cuota, tal y como ha avisado Sebastián Albella, presidente de la CNMV. Es más, la semana pasada, solo el 38% de las acciones del Ibex se negociaron en la bolsa española, según los datos de Fidessa.

Un artículo publicado en El Economista recoge las declaraciones de Albella en la Comisión de Economía del Congreso, en la que ha explicado el informe anual de actividad de 2018 y ha mostrado su preocupación ante esta tendencia ya que estamos en “un entorno de fuerte competencia que ha impulsado todavía más MiFID II y en el que está ganando terreno la llamada internacionalización sistemática”, ha afirmado.

En este sentido, Albella considera que se podría establecer un impuesto sobre la adquisición de acciones españolas similar a los que existen en Francia o Italia, ya que la nueva directiva europea, MiFID II, obliga a procurar que la regulación favorezca la competitividad de nuestros mercados o que, al menos, no lo perjudique.

En cuanto a la negociación sobre acciones españolas, el presidente de la CNMV ha explicado que fue de 930.000 millones de euros en 2018. Además, ha querido resaltar que creció en los mercados no españoles al superar el 37%, frente al 32% de 2017 y el 28% de 2016. Por otro lado, ha informado del descenso de captación de fondos en 2018 mediante ampliaciones de capital por parte de las empresas cotizadas españolas debido a la evolución negativa de la renta variable.

Albella ha destacado también que 2018 se produjo un descenso “leve” del patrimonio de instituciones de inversión colectiva debido al “bajo nivel de ahorro de los españoles y a sus pautas inversoras”. En este sentido, ha señalado que fue un año importante en cuando a la regulación de los mercados de valores ya que se puso en marcha MiFID II, una norma que ve como “positiva”, pues está proporcionando “más transparencia y más competencia y, a la vez, menos costes para los inversores”. A pesar de ello, ha instado a los regulares y supervisores europeos a que “evalúen los efectos de estas nuevas normas y a que estén abiertos a introducir oportunas modulaciones”.