Los ETFs superan ya los 11 billones de dólares debido al éxodo de los inversores hacia la gestión pasiva

Los activos gestionados por los fondos indexados (fundamentalmente ETFs), han alcanzado ya un saldo de 11,4 billones de dólares. Esto se debe al cambio de estrategia de los inversores que han elegido los ETFs abandonando de forma categórica los tradicionales fondos de inversión.

Los ETFs (Exchange Traded Funds), son fondos de inversión pasivos notablemente más baratos en comisiones que los tradicionales fondos activos, que fueron inventados en los años 70 pero que tardaron mucho tiempo en ganar terreno contra los gestores de activos.

Sin embargo, desde la crisis financiera, los vehículos de inversión de seguimiento de índices se han disparado en popularidad entre las acciones, bonos y otros productos, reformando radicalmente la industria de la gestión de activos. En definitiva, el mundo de la gestión está dividido actualmente entre los gestores “activos” (que eligen los valores en los que invierten) y los gestores “pasivos” (que sencillamente siguen un índice: S&P500, Ibex35, CAC40, FTSE100 etc…). Durante el pasado año 2019, sólo el 28% de los gestores activos que invertían en bolsa americana obtuvieron rendimientos superiores al propio índice, y en la pasada década, solo lo consiguieron un escueto 11% de los fondos activos, según Bank of America.

La recuperación del mercado en 2019, y el cambio a inversión pasiva, elevó la industria mundial a los más de 11 billones de dólares a finales de noviembre. Comparándolo con una década atrás, había 2,3 billones de euros en ETFs, según los datos de Morningstar compilados por el organismo Investment Company Institute para el Financial Times.