MiFID II: lejos de una realidad para las entidades financieras españolas

La directiva europea que intenta introducir más transparencia en la información que reciben los inversores, MiFID II, sobre los productos financieros que contratan y los costes asociados, está aún lejos de ser una realidad plenamente asumida por las entidades financieras españolas, que se muestran muy renuentes a la hora de facilitar estos datos de forma precisa y clara a sus clientes, según se desprende del ultimo informe anual de la CNMV, afirma El Economista.

En 2018, el regulador español realizó una revisión horizontal para saber qué grado de adaptación tiene MiFID II La revisión se llevo a cabo con una muestra de 15 entidades donde se llegó a la conclusión de que la mayoría de las entidades optaron por el modelo de asesoramiento no independiente para seguir cobrando retrocesiones de las gestoras internacionales.

Según datos de Inverco, la gestión discrecional de carteras acumulaba hasta 69.000 millones de euros de patrimonio a finales de diciembre, y representa el 21% de la distribución total de fondos en España, pero es un negocio que esconde algunos vacíos informativas para los clientes.

Según el estudio llevado a cabo por la CNMV “no todas las entidades habían establecido herramientas que les permitiesen la identificación, asignación y transferencia de los incentivos percibidos a sus clientes”, sobre todo para distinguir a las clases limpias de los fondos de las que sí pueden retener una parte de la comisión, afirma el artículo de El Economista.

Respecto a la compraventa de valores de bolsa o de renta fija, que también están regulados por MiFID II, la CNMV considera escaso que sólo se aporte un importe estandarizado sobre las tarifas máximas en vez de informar de el precio de cada operación en proceso de tramitación.