MiFID II: ¿Todo o nada?

Investigación de mercado

Muchos analistas en Estados Unidos piensan que MiFID II es un todo o nada. Dentro de tres o cinco años la nueva regulación podría ser un recuerdo de una normativa que no funcionó o, por el contrario, saltar el Océano Atlántico e implantarse en el mercado financiero estadounidense.

En este sentido, David Knustson, jefe de investigación de crédito de Schrodes, opina en un artículo de Markets Media y que recoge Bloomberg que “no se puede tener una asimetría en mercados globales tan grande como la MiFID II”. Por eso piensa que “si funciona, Estados Unidos dirá que es una buena idea y que la implantará. Pero, si no lo hace, se crearán todo tipo de incoherencias y oportunidades de arbitraje”.

Aunque la MiFID II abarque solo Europa repercutirá en el resto de mercados, ya que afecta una quinta parte del valor total de las acciones mundiales. Esto afectará principalmente a las compañías financieras que tendrán que cumplir con las exigencias para parte de sus transacciones de valores.

La investigación de mercado

Una de las claves de la nueva directiva es la desvinculación de la investigación de mercado. Esto significa que los gestores de activos tendrán que pagar por la investigación con sus ingresos o establecer unas tarifas de investigación con sus clientes.

De ahí que muchos jefes de investigación estén perdidos ante este cambio. No saben de cuánto presupuesto disponen ni de cuántos analistas necesitarán para satisfacer al cliente. Su objetivo es crear un valor añadido, “pero para aportar ese valor, necesitamos saber cuál es nuestro presupuesto y cuánta gente necesitamos”, explica Knuston. Como consecuencia, la MiFID II cambiará desde enero de 2018 los presupuestos de investigación y las necesidades de personal.

El jefe de investigación de Schrodes argumenta que “al cubrir los bancos globales he visto la necesidad de que el Comité de Supervisión Bancaria, sincronice la regulación en lo que es una industria verdaderamente global”.