El ‘modelo Mercadona’ llega a la banca para defender los ingresos en fondos

La llegada de la normativa europea MiFID II va a suponer una mayor transparencia en la industria de los fondos, el producto que más crece en el ahorro de los españoles. Pero MiFID II no solo va a traer transparencia, además supondrá un aumento de la competencia con jugadores independientes de la banca y una reducción de las comisiones que pagan los clientes que puede llevarse por delante el modelo de negocio de las gestoras de fondos, según este artículo publicado en El Confidencial.

La industria acumula actualmente niveles récord de patrimonio en España, con más de 300.000 millones de euros solo en fondos de inversión. Si, además, tenemos en cuenta los planes de pensiones y las Sicavs, la cifra aumenta a 500.000 millones, lo que supone una cuarta parte del ahorro financiero de las familias. De ahí que los bancos quieran defender a toda costa este negocio frente al desembargo masivo de gestoras internacionales y firmas independientes, muchas veces comandadas por antiguos banqueros.

Tal y como recoge el artículo de El Confidencial, el socio director de Auriga Global Investors, Javier Domínguez, explica que, aunque la norma MiFID I apenas tuvo incidencia directa en España, los grandes inversores internacionales sí obligaron a bajar comisiones a los intermediarios de forma indirecta. “Ahora MiFID II hará lo mismo con la industria de fondos y afectará, en especial, a las gestoras, que necesitarán escala para ser rentables”, añade.

Según el periódico digital, en este sector, como en el de los supermercados, hay tres grandes actores: el cliente o consumidor, que es el que invierte en los fondos y paga comisiones a cambio de gestión; el fabricante, que es la gestora; y el distribuidor, que es el que vende los fondos al cliente. El consumidor está protegido por la regulación y el vendedor tiene el poder de recomendar un producto u otro, así que el que sufre es el eslabón más débil, que es el fabricante, igual que ha pasado con Mercadona y sus proveedores.

El asesor de Broseta Juan Antonio López señala a El Confidencial que la percepción es que cada vez son más pequeños los márgenes en los que se puede mover el sector para poder cobrar por los servicios. Y tras MiFID II se ha incrementando esta tendencia.